El alcalde de Castelldefels, Manu Reyes, ha sido protagonista este jueves en el programa Espejo Público, presentado por Susanna Griso, tras el caso mediático de ocupación ilegal registrado en la calle Mayor del municipio. Durante su intervención, el alcalde lanzó un mensaje contundente: “El que quiera un okupa, que me envíe la dirección de su casa”, en referencia a quienes, según señaló, justifican este tipo de situaciones.
Una ocupación a plena luz del día
Los hechos se remontan a principios de febrero, cuando un joven accedió de manera ilegal a una vivienda situada junto a la plaza de Colón. Según las imágenes grabadas por vecinos, el individuo trepó por el andamio de unas obras hasta alcanzar el cuarto piso del edificio.
En los vídeos se aprecia cómo golpea repetidamente una ventana con una silla y, posteriormente, con un palo, hasta romper la persiana y el cristal del balcón. Tras abrir un hueco, accedió al interior al grito de “Estoy dentro”.
Fueron los propios vecinos quienes alertaron a la Policía Local y a los Mossos d’Esquadra. Tras varios requerimientos policiales, el ocupante abandonó el inmueble y se levantó el correspondiente atestado.
Vivienda tapiada para evitar nuevas ocupaciones
El pasado 23 de febrero, el Ayuntamiento procedió a blindar el piso para impedir una nueva entrada ilegal. Operarios municipales tapiaron puertas y ventanas con tablones y ladrillos, una actuación que el consistorio difundió a través de sus redes sociales. Desde el gobierno municipal insisten en que actuarán con firmeza ante casos de ocupación conflictiva.
En su entrevista en Antena 3, Manu Reyes defendió que el Ayuntamiento trabaja con Servicios Sociales para atender a las familias vulnerables: “Aquellas familias que lo están pasando mal, a través de Servicios Sociales intentamos ayudarles a todos y darles una solución habitacional. Pero la solución no puede ser dar una patada a la puerta, cambiar el bombín y hacer la vida imposible al resto de vecinos de la comunidad”.
El alcalde añadió que, en este caso concreto, la vivienda no reunía condiciones de habitabilidad: “En ese piso no se podía vivir, no estaba acondicionado, no era una morada. Lo único que se pretendía era traficar y vender un bombín. Ante eso hay que actuar y no se puede mirar para otro lado”.
Asimismo, reclamó cambios legislativos para reforzar la protección de las comunidades vecinales y pidió mayor implicación de otras administraciones para abordar la ocupación ilegal en Cataluña y en el conjunto de España.
