El cerro del Castillo de Castelldefels sigue desvelando secretos de su pasado. La última campaña arqueológica realizada en este enclave ha sacado a la luz una tumba de época romana con los restos de una persona adulta, un hallazgo que permitirá profundizar en el conocimiento de la ocupación del lugar siglos antes de la construcción del castillo medieval.
La importancia del descubrimiento va más allá de la propia sepultura. Los investigadores consideran que los restos podrían pertenecer a una persona que vivió entre finales del siglo I y comienzos del siglo II después de Cristo, el mismo periodo en el que se sitúa la vida de Gai Trocina Synecdémo y Valèria Haliné, dos de los habitantes romanos mejor conocidos de Castelldefels gracias a la lápida funeraria que se conserva en la iglesia del Castillo.
En esa inscripción, Valèria Haliné dedica un homenaje a su esposo, Gai Trocina Synecdémo, al que define como un “marido óptimo”. Aunque por el momento no existe ninguna evidencia que relacione directamente a la persona encontrada con esta pareja, los arqueólogos consideran que podría haber sido contemporánea e incluso haber formado parte del entorno de la villa romana que ocupaba el cerro.
Un enterramiento sin ajuar y orientado hacia el este
La tumba corresponde a una persona adulta cuya identidad todavía se desconoce. El enterramiento no contenía ningún ajuar funerario y presentaba una característica poco habitual: estaba orientado hacia el este, en dirección a la salida del sol.
Esta disposición podría estar relacionada con creencias de carácter solar procedentes de Oriente, diferentes a la religión romana tradicional. No obstante, los especialistas insisten en que será el estudio de los restos el que permita confirmar o descartar esta interpretación.
Una villa romana antes del castillo
Mucho antes de que el castillo dominara el paisaje de Castelldefels, la parte más alta del cerro acogía una villa romana construida sobre un antiguo asentamiento ibérico. Durante varios siglos, este enclave funcionó como una explotación agrícola y ganadera, donde probablemente se cultivaba la vid y se criaban animales. Los estudios históricos indican además que en ella convivían personas libres y esclavas.
Una investigación impulsada desde la ciudad
La intervención arqueológica ha sido dirigida por Pere Lluís Artigues y ha contado con financiación del Ayuntamiento de Castelldefels, a propuesta del Grup de Recerques Històriques de Castelldefels (GREHIC). La entidad también participa en el análisis de los materiales recuperados y de las restos localizados.
