La Dirección General de Aviación Civil (DGAC), junto con AENA y ENAIRE, ha rechazado todas las alegaciones presentadas por el Ayuntamiento de Castelldefels al Plan de Acción contra el Ruido (PAR) del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. La respuesta oficial descarta íntegramente las propuestas formuladas por el consistorio para reducir la afectación acústica en el municipio.
Según el análisis realizado por el Ayuntamiento y la Oficina Municipal de Seguimiento y Control del Aeropuerto del Prat (OMSICA), el balance final es negativo para la ciudad, ya que ninguna de las medidas planteadas ha sido incorporada al Plan.
Reconocimiento como zona de especial afectación acústica
Una de las principales solicitudes del Ayuntamiento era que Castelldefels fuera reconocida oficialmente como “zona de especial afectación acústica”, incluyendo a toda la población realmente impactada por el ruido —más allá de la recogida en la huella oficial— y que esta circunstancia se tuviera en cuenta en futuros estudios.
La DGAC, junto con AENA y ENAIRE, ha rechazado esta petición alegando que los criterios vienen fijados por los reales decretos que desarrollan la Ley del Ruido. AENA señala que ya contempla “zonas con molestias”, aunque sin incorporarlas formalmente en la clasificación oficial.
Configuración Este y aterrizajes por la pista 06L
El consistorio también puso el foco en el impacto de la configuración Este del aeropuerto, especialmente en los aterrizajes por la pista 06L (pista larga principal lado montaña). En este sentido, propuso estudiar y aplicar un reparto equilibrado de aterrizajes entre las cabeceras de las pistas paralelas 06L y 06R, con el objetivo de reducir el ruido sobre Castelldefels.
La respuesta ha sido nuevamente negativa. La administración aeroportuaria recuerda que el actual sistema de “cambio de rol de pistas” fue pactado en 2005 y que cualquier modificación debe ser consensuada en el marco de la CSAAB (Comisión de Seguimiento Ambiental de las obras de Ampliación del Aeropuerto de Barcelona), no a iniciativa de un único municipio. Asimismo, argumenta que Castelldefels solo registra sobrevuelos en configuración Este entre un 15% y un 20% del tiempo operativo, aunque el Ayuntamiento sostiene que la afectación en esos periodos es elevada.
Medidas nocturnas y reducción de vuelos
En el ámbito nocturno, el Ayuntamiento solicitó:
- Prohibir el uso de la pista 24R–06L durante la noche, salvo en caso de emergencia.
- Reducir el número de vuelos nocturnos un 50% en un plazo de 10 años.
Ambas propuestas han sido rechazadas. AENA afirma que ya existe una preferencia nocturna en el uso de pistas, aunque reconoce que la 06L continúa utilizándose cuando las compañías lo justifican.
Respecto a la reducción progresiva de vuelos nocturnos, la DGAC considera que supondría una restricción operativa contraria al reglamento europeo y señala que este tipo de limitaciones solo se aplicarían como última opción, circunstancia que no se contempla en el actual Plan.
Falta de nuevas medidas de mitigación
El Ayuntamiento también señaló que el PAR no incorpora medidas efectivas para reducir el impacto actual ni el previsto ante el incremento del tráfico aéreo.
La respuesta oficial mantiene las actuaciones ya previstas, centradas en la reducción del ruido en origen mediante aeronaves más silenciosas y en un futuro estudio económico para fomentar flotas menos ruidosas. Asimismo, se mencionan posibles mejoras operativas, como ajustes en los ángulos de aproximación o la aplicación de procedimientos NADP1/NADP2, sin concretar compromisos específicos.
Conclusiones municipales
Tras analizar el documento oficial, la OMSICA concluye que:
- Todas las alegaciones del Ayuntamiento han sido rechazadas.
- No se introduce ninguna nueva medida real de mitigación.
- No se reducen los vuelos nocturnos.
- No se modifica la configuración de pistas más perjudicial para Castelldefels.
- No se actualiza la población considerada oficialmente afectada por el ruido.
El Ayuntamiento considera que la DGAC, junto con AENA y ENAIRE, han optado por mantener el modelo actual sin introducir cambios estructurales en la operativa que permitan reducir el impacto acústico sobre la ciudadanía.
Pese a ello, el consistorio reafirma su compromiso con la defensa del bienestar y la salud de los vecinos y asegura que continuará reclamando medidas que permitan compatibilizar la actividad aeroportuaria con la calidad de vida en el territorio.
