Con la llegada de la Semana Santa, los chiringuitos de la playa de Castelldefels se preparan para iniciar una nueva temporada marcada por cambios importantes. Los establecimientos ultiman la puesta a punto de sus instalaciones, revisan servicios e incorporan nuevas medidas de sostenibilidad con el objetivo de ofrecer una experiencia renovada, cómoda y de calidad.
La principal novedad llega con la adjudicación de las nuevas concesiones para el periodo 2026–2029, que redefine el mapa de chiringuitos del litoral.
Así quedan los chiringuitos de Castelldefels (2026–2029)
La playa contará este año con un total de 12 chiringuitos, resultado del proceso de licitación y adjudicación para los próximos cuatro años.
Playa de la Pineda
- Mona Roja
- Chalito
- Playeros
- Ananda
Playa de Lluminetes
- Santa Garota
- Bolero Beach
Playa del Baixador
- Tibu-ron
- Dolce Vita
- Ancla
- Cocody
- Iguana
- Onador
Por el contrario, dos establecimientos quedan fuera del nuevo periodo concesional. Es el caso de Carita Morena, uno de los chiringuitos más populares, que cae por sorpresa, y Celeste Beach, que ya se despidió el pasado verano a través de una publicación en redes sociales.
Una licitación marcada por la exigencia
El Ayuntamiento de Castelldefels ha otorgado las licencias para el funcionamiento de los chiringuitos de temporada entre 2026 y 2029 con el objetivo de garantizar un servicio de calidad y alineado con criterios de sostenibilidad.
El proceso ha estado marcado por un alto nivel de exigencia, especialmente en aspectos ambientales, sociales y culturales. Para su elaboración, el consistorio ha contado con el asesoramiento de un grupo de expertos de la Universitat de Girona, aportando rigor técnico y académico.
En total, se han presentado 28 propuestas para las 12 ubicaciones disponibles. Las concesiones han sido adjudicadas a las candidaturas con mejor puntuación global, teniendo en cuenta criterios adaptados a cada espacio, como la integración en el entorno o el cumplimiento de objetivos ambientales y sociales.
Más sostenibilidad y mejor servicio
Entre los nuevos requisitos destacan el aumento de colaboraciones con entidades ambientales del territorio, la mejora en la frecuencia de limpieza de los lavabos —con mantenimiento constante— o la instalación de decantadores de aceites para evitar vertidos en la red de saneamiento.
Estos criterios se suman a los ya existentes y buscan impulsar un modelo de chiringuitos centrado en la calidad del servicio, la innovación y el respeto por el medio ambiente.
