Economista de formación y dedicado a la política municipal desde 2011, David Solé es actualmente el concejal responsable de Seguridad en Castelldefels. En una etapa marcada por el refuerzo de la Policía Local, la futura comisaría de playa y el despliegue de cerca de 300 cámaras de videovigilancia, nos sentamos con él para analizar el estado de la seguridad en la ciudad, los retos de este verano y los proyectos que marcarán los próximos años.
En abril se celebró una nueva reunión de la Junta Local de Seguridad de Castelldefels. ¿Cuál es actualmente la situación de la seguridad en la ciudad?
La situación de la seguridad en Castelldefels es, en términos generales, positiva, aunque eso no significa que podamos relajarnos. Los datos que analizamos en la Junta Local de Seguridad muestran una tendencia sostenida de reducción de la delincuencia desde 2023: ese año los delitos descendieron un 6,7%, en 2024 un 8% y en 2025 un 6,1%. Son datos que indican que el trabajo conjunto de los cuerpos policiales y las medidas adoptadas están dando resultados.
Ahora bien, sería un error caer en la autocomplacencia. Castelldefels es una ciudad muy dinámica, con una gran intensidad de actividad y movilidad, especialmente en determinadas épocas del año, y eso exige estar permanentemente alerta. Precisamente por eso, en este mandato hemos reforzado de forma muy importante la Policía Local con 44 nuevos agentes, mejorando la capacidad operativa, la presencia preventiva y la atención de proximidad. Nuestro objetivo es seguir avanzando desde la prevención, la coordinación y la capacidad de respuesta.
Desde el PSC, Eva López aseguró que, aunque los delitos en general han descendido, los delitos de sangre han aumentado. ¿Lo comparte?
Creo que en temas de seguridad hay que ser muy rigurosos y evitar simplificaciones. Es cierto que puede haber variaciones puntuales en determinadas tipologías delictivas y cualquier episodio violento nos preocupa y nos ocupa, porque detrás siempre hay personas y situaciones graves.
Pero también hay que contextualizar. No podemos perder de vista la fotografía general: Castelldefels acumula tres años consecutivos de descenso de la delincuencia y eso demuestra que el rumbo es el correcto. Nuestro deber no es negar problemas ni minimizar situaciones preocupantes, sino afrontarlas con seriedad, más medios y mejor coordinación. Cada delito grave merece toda nuestra atención, pero también debemos evitar trasladar una sensación de inseguridad que no se corresponde con la realidad global de la ciudad.
Hace unas semanas se anunció la instalación de cerca de 300 cámaras de seguridad en Castelldefels, algunas de ellas con sistemas de inteligencia artificial. ¿Qué sabemos más de este proyecto?
Es un proyecto importante de modernización de las herramientas de seguridad y gestión del espacio público. La idea es desplegar progresivamente una red de cerca de 300 cámaras en puntos estratégicos de la ciudad, priorizando accesos, zonas de alta afluencia y espacios donde necesitamos mejorar la capacidad de prevención, seguimiento y análisis.
No hablamos únicamente de instalar más cámaras, sino de dotar a la Policía Local de mejores herramientas para trabajar con mayor eficacia y reforzar la coordinación con Mossos d’Esquadra. La seguridad hoy también pasa por incorporar tecnología útil, siempre dentro del marco legal y garantizando plenamente la protección de datos y los derechos de la ciudadanía.
¿Qué funciones tendrá la inteligencia artificial aplicada a estas cámaras?
Es importante aclarar algo: cuando hablamos de inteligencia artificial no hablamos de vigilancia masiva ni de un sistema indiscriminado de identificación de personas. La tecnología estará orientada a mejorar la capacidad operativa y preventiva: detección de incidencias, análisis de movilidad, identificación de patrones anómalos, gestión de flujos de personas o apoyo en investigaciones policiales, siempre dentro de los límites legales.
Lo que buscamos es optimizar recursos, mejorar tiempos de respuesta y anticiparnos mejor a determinadas situaciones. La tecnología tiene que estar al servicio de la seguridad y de la convivencia, nunca sustituir el trabajo policial ni invadir la privacidad.
Castelldefels afronta ahora una época especialmente intensa, con la temporada de playa, Sant Joan, la Fiesta Mayor e incluso un Mundial de fútbol de por medio… ¿Cómo se prepara el dispositivo de seguridad para este verano?
El verano exige una planificación específica porque Castelldefels multiplica su actividad y concentra mucha más presencia de personas en determinados espacios, especialmente la playa, el paseo marítimo y zonas de ocio.
Llevamos meses preparando este dispositivo junto con Policía Local, Mossos d’Esquadra, servicios de emergencia y otras áreas municipales. Se refuerzan patrullas, vigilancia preventiva, control del civismo, seguridad en la playa y dispositivos especiales para Sant Joan, Fiesta Mayor y eventos con gran concentración de personas.
Además, llegamos a este verano con una Policía Local más reforzada. Durante este mandato se han incorporado 44 nuevos agentes, lo que nos permite ampliar capacidad operativa, reforzar la presencia en calle y dimensionar mejor dispositivos especiales. El objetivo es muy claro: garantizar la seguridad y que vecinos y visitantes puedan disfrutar de la ciudad con tranquilidad.
De tanto en tanto se realizan diferentes operativos policiales contra el top manta. ¿Cómo valora la situación actualmente y qué resultados están dando estas actuaciones?
Estamos actuando y seguiremos actuando. El top manta no es únicamente una cuestión de venta ilegal; también afecta a la convivencia, al comercio local, a la competencia desleal y al uso ordenado del espacio público.
Lo estamos abordando desde la coordinación policial, con operativos específicos cuando son necesarios y con presencia preventiva para evitar la consolidación de determinados puntos de venta. Ahora bien, también debemos entender que es un fenómeno complejo y cambiante, que no se resuelve exclusivamente con actuaciones puntuales. La clave está en mantener una actuación constante, proporcionada y eficaz.
La ocupación ilegal de viviendas sigue siendo una preocupación para muchos vecinos. ¿Qué datos maneja actualmente el Ayuntamiento sobre ocupaciones en Castelldefels?
La ocupación preocupa y entiendo perfectamente que sea una cuestión sensible para muchos vecinos. Por eso estamos trabajando desde la coordinación entre Policía Local, Mossos d’Esquadra, servicios jurídicos y áreas municipales para actuar con rapidez especialmente cuando las situaciones se detectan en fases iniciales.
También es importante explicar que no todas las situaciones son iguales y que muchas veces se mezclan realidades distintas bajo un mismo concepto. Nuestro objetivo es doble: actuar con contundencia frente a ocupaciones conflictivas o vinculadas a problemas de convivencia y, al mismo tiempo, trabajar desde la prevención y la respuesta rápida para minimizar su impacto. Los datos que tenemos muestran una evolución más contenida y una reducción respecto a años anteriores, pero evidentemente sigue siendo un tema prioritario.
Uno de los proyectos anunciados es la futura comisaría de playa. ¿Cómo será este equipamiento y en qué estado administrativo se encuentra actualmente?
Es un proyecto importante porque la playa tiene unas necesidades muy específicas, especialmente durante la temporada alta, cuando Castelldefels multiplica actividad y afluencia.
La idea es disponer de un equipamiento funcional, operativo y próximo, que mejore la capacidad de respuesta policial, la coordinación de servicios y la atención a incidencias en primera línea del litoral. A nivel administrativo, el proyecto sigue avanzando dentro de los procedimientos técnicos y urbanísticos correspondientes. Nuestro objetivo es que pueda convertirse en una realidad lo antes posible, pero siendo rigurosos con los tiempos administrativos.
En los últimos años la Policía Local se ha reforzado con la incorporación de nuevos agentes. ¿Está previsto ampliar más la plantilla próximamente?
La seguridad requiere recursos humanos suficientes y bien preparados. En este mandato hemos hecho un esfuerzo muy importante y la plantilla de la Policía Local se ha incrementado con 44 nuevos agentes, un refuerzo relevante que nos ha permitido mejorar capacidad operativa, presencia preventiva, cobertura de servicios y especialización.
¿Es suficiente? Siempre hay margen de mejora. La voluntad del gobierno municipal es seguir consolidando la plantilla y adaptarla a las necesidades reales de Castelldefels, pero entendiendo también que la seguridad no depende únicamente del número de efectivos: requiere formación, tecnología, coordinación y prevención.
Para terminar, ¿cuáles son ahora mismo los principales retos en materia de seguridad que tiene Castelldefels de cara a los próximos años?
El principal reto es consolidar una seguridad moderna, preventiva y cercana. Tenemos que seguir reforzando la prevención, incorporar tecnología útil, mejorar herramientas de análisis, consolidar plantillas y responder a nuevas formas de delincuencia y a retos vinculados a la convivencia.
También hay desafíos muy concretos: la seguridad en espacios de gran concentración de personas, la ocupación conflictiva, el civismo, la gestión de temporadas de máxima actividad y la necesidad de seguir coordinando mejor los recursos entre administraciones.
Partimos de una buena base porque Castelldefels lleva tres años consecutivos reduciendo el número de delitos —un -6,7% en 2023, un -8% en 2024 y un -6,1% en 2025—, pero precisamente por responsabilidad no podemos conformarnos. El reto es consolidar esta tendencia y seguir invirtiendo en prevención, proximidad, tecnología y seguridad de calidad para los vecinos.
