Castelldefels dará inicio a una nueva etapa en sus chiringuitos de playa con una concesión renovada para los próximos cuatro años y con un cambio destacado: el regreso de la música, aunque bajo un modelo que busca equilibrar ocio y descanso vecinal.
El concejal de Turismo, Guillermo Massana, ha destacado que esta nueva licitación permite la reapertura de los establecimientos con un formato actualizado. Aunque la mayoría de los chiringuitos continúan respecto al periodo anterior, el planteamiento introduce novedades relevantes en cuanto a la dinamización de la playa.
La principal novedad es que todos los chiringuitos podrán organizar una actividad musical al mes, algo que hasta ahora estaba limitado a unos pocos establecimientos. Esta apertura se realiza, sin embargo, con condiciones claras: habrá horarios restringidos y límites de decibelios, con el objetivo de garantizar una convivencia adecuada con el vecindario.
Según ha explicado Massana, la intención es recuperar el ambiente en la playa sin generar conflictos: la música vuelve, pero lo hace de forma controlada y compatible con el entorno residencial.
En total, de las 12 concesiones existentes, 10 chiringuitos mantienen su actividad en esta nueva etapa. Son los siguientes, ordenados alfabéticamente: Ananda, Ancla, Bolero, Chalito, Cocody, Dolce Vita, Iguana, Playeros, Santa Garota y Tibu-ron.
Por el contrario, dos establecimientos quedan fuera del nuevo periodo concesional: Carita Morena y Celeste Beach.
La temporada arranca con buenas expectativas, aunque marcada por la incertidumbre del contexto internacional. Desde el consistorio se reconoce que factores geopolíticos podrían influir en el comportamiento turístico, aunque se confía en que las condiciones acompañen.
En este sentido, el concejal de Turismo ha querido trasladar un mensaje de ánimo al sector: “la temporada va a ser dura, pero también puede ser buena”, señalando que, si el clima y la llegada de visitantes acompañan, el verano podría desarrollarse de forma positiva para los negocios de playa.
