Castelldefels ya forma parte oficialmente de la Ruta del Xató, una de las iniciativas de promoción gastronómica y territorial más consolidadas de Catalunya, que este año celebra su 30º aniversario. La incorporación supone también el reconocimiento de una tradición culinaria propia del municipio, documentada históricamente y vinculada a la cocina del litoral.
La entrada del Gremi d’Hostaleria de Castelldefels i Baix Llobregat en la Ruta del Xató fue aprobada por unanimidad por la Asamblea General de la Associació Coordinadora de la Ruta del Xató el pasado 10 de septiembre, después de analizar la documentación y los antecedentes aportados sobre el denominado “xató a la manera de Castelldefels”.
La candidatura acredita los vínculos gastronómicos existentes entre Castelldefels, el Garraf y el Penedès, así como la influencia de las familias marineras que se asentaron en el litoral, la cocina de las masías y los antiguos merenderos de playa. Todo ello explica la presencia histórica en el municipio de elaboraciones basadas en la escarola, los pescados en salazón y las salsas trabajadas en mortero.
De esta manera, la incorporación a la Ruta no supone una ampliación artificial del recorrido, sino la recuperación y reconocimiento de una tradición culinaria propia y documentada, en línea con el espíritu del proyecto: preservar las distintas variantes locales del xató y relacionarlas con los territorios donde se han mantenido vivas.
Una receta propia de Castelldefels
La versión histórica del xató de Castelldefels presenta algunas particularidades que la diferencian de otras elaboraciones de este plato tradicional. La receta incorpora escarola perruqueta, bacalao salado, atún de sorra, boquerones confitados y aceitunas arbequinas o negras.
La salsa se prepara con ajos, almendras tostadas, pulpa de ñora, boquerones confitados, miga de pan con vinagre, sal y aceite de oliva. Todos los ingredientes se trabajan en el mortero siguiendo el procedimiento tradicional.
La receta refleja así uno de los principales valores de la Ruta del Xató: la existencia de diferentes interpretaciones de un mismo plato en función de la historia, los ingredientes disponibles y las costumbres de cada territorio.
En el caso de Castelldefels, esta tradición permite convertir una receta histórica en un elemento de identidad gastronómica y también en un recurso turístico, con capacidad para generar nuevas oportunidades para los restaurantes y para el conjunto de la economía local.
Una oportunidad para la restauración
La incorporación a la Ruta abre ahora una nueva etapa para los establecimientos de restauración de Castelldefels. El xató puede convertirse en un producto gastronómico de referencia durante los meses de otoño e invierno, tradicionalmente entre noviembre y marzo.
El nuevo escenario permitirá impulsar jornadas gastronómicas, menús especiales, experiencias culinarias, actividades formativas e iniciativas relacionadas con el producto de proximidad. También facilitará la participación de Castelldefels en campañas de promoción junto al resto de territorios que integran la Ruta, combinando gastronomía, patrimonio, cultura y turismo.
La adhesión se produce además en un momento en el que Castelldefels está reforzando su posicionamiento como destino gastronómico. Durante los últimos meses, el municipio ha impulsado diferentes proyectos relacionados con la gastronomía, la formación y la promoción turística, dentro de una estrategia que sitúa la restauración como uno de los principales activos de la ciudad.
En este contexto, la recuperación del xató local aporta un elemento diferencial: una receta con historia propia capaz de explicar parte de la identidad de Castelldefels a través de su cocina.
El reconocimiento abre una nueva vía de trabajo conjunto entre el Gremi d’Hostaleria de Castelldefels i Baix Llobregat, los restauradores, l’Escola d’Hostaleria de Castelldefels, l’Ajuntament de Castelldefels y el resto de agentes vinculados a la gastronomía local, al tiempo que incorpora a la Ruta del Xató un nuevo territorio con una tradición culinaria propia.

