El litoral catalán ha registrado durante este mes de agosto varios hallazgos de droga arrastrada por el mar, entre ellos uno frente a la playa de Castelldefels. La sucesión de casos ha llevado a los investigadores a estudiar si algunos de estos paquetes pueden estar relacionados con mercancías perdidas durante transportes marítimos.
Según ha publicado La Vanguardia, el episodio más reciente corresponde a tres paquetes de cocaína de una misma partida que han aparecido en diferentes puntos de la costa catalana: Badalona, Tarragona y Sitges. Los investigadores de los Mossos d’Esquadra sospechan que esta droga podría proceder de un transporte entre Baleares y la costa catalana.
El primero de estos paquetes fue localizado el lunes 10 de agosto en la playa de los Pescadors de Badalona. Los socorristas detectaron un bulto flotando a poca distancia de la costa y, posteriormente, los Mossos confirmaron que contenía alrededor de un kilo de cocaína.
Dos días después apareció otro paquete prácticamente idéntico en una playa de Tarragona. El tercero fue localizado este martes en Sitges, donde un bañista lo encontró en el agua y lo entregó a un socorrista. En este último caso, el paquete contenía 1,2 kilos de cocaína.
Los tres fardos presentaban además una característica llamativa: llevaban como identificación una imagen de Jesucristo junto a un libro, aparentemente una Biblia, y un mensaje escrito en mayúsculas: «SIEMPRE VIVIRÁS EN EL RECUERDO DE TUS AMIGOS, COMPADRE». Este tipo de marcas se utilizan habitualmente para identificar cargamentos dentro de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
La coincidencia entre los tres hallazgos descartó finalmente la hipótesis de que alguno de los paquetes pudiera haber sido arrojado al mar como una especie de homenaje a una persona fallecida, una posibilidad que llegó a plantearse inicialmente entre investigadores.
Durante los tres operativos, los Mossos d’Esquadra desplegaron helicópteros y embarcaciones de la policía marítima para inspeccionar las zonas y comprobar si podían aparecer más paquetes, aunque las búsquedas no permitieron localizar nuevos fardos.
Castelldefels, entre los puntos donde ha aparecido droga este agosto
El caso de Castelldefels se produjo unos días antes. El 3 de agosto, un nadador de aguas abiertas encontró un paquete de aproximadamente 1,5 kilos de hachís frente a la playa de Castelldefels, según la información publicada por La Vanguardia.
Al día siguiente, la policía marítima patrulló el litoral de Castelldefels ante la posibilidad de que pudieran aparecer más paquetes arrastrados por las corrientes. Finalmente, no se localizaron nuevos fardos en la zona.
El hallazgo de Castelldefels forma parte de una serie de episodios similares registrados este mes en diferentes puntos del litoral catalán. Dos días después, un pescador encontró otro paquete entre las rocas de l’Ametlla de Mar. Estaba protegido con varias vueltas de cinta aislante y llevaba escrita la inscripción «RAPTOR». También contenía hachís y fue entregado a los Mossos, que revisaron el entorno sin encontrar más mercancía.
De acuerdo con la información de La Vanguardia, el hachís es la sustancia que aparece con mayor frecuencia en este tipo de hallazgos en la costa catalana, mientras que la llegada de paquetes de cocaína resulta menos habitual.
¿Cómo acaba la droga en el mar?
Los investigadores contemplan diferentes posibilidades para explicar la aparición de estos paquetes. La droga puede haberse perdido durante un transporte marítimo o haber sido arrojada al agua por la tripulación ante determinadas circunstancias, como problemas mecánicos o el temor a ser descubiertos.
Otra posibilidad es que la mercancía sea dejada en puntos concretos del mar para ser recogida posteriormente por otra embarcación. En este escenario, las condiciones meteorológicas, la actividad de animales marinos o incluso la intervención de pescadores pueden provocar que los sistemas utilizados para mantener la mercancía fondeada fallen y los paquetes terminen flotando hasta alcanzar la costa.
En el caso de los tres paquetes de cocaína aparecidos en Badalona, Tarragona y Sitges, los investigadores consideran que podrían formar parte de un transporte entre Baleares y el litoral catalán.
Los hallazgos de Catalunya coinciden además con la aparición este agosto de un cargamento de mayor dimensión en las playas de Cádiz. En este caso se localizó un paquete de 30 kilos de cocaína, identificado con el cinco de diamantes de una baraja de póquer.
La llegada de fardos de droga a la costa es especialmente habitual en Andalucía y, sobre todo, en el Campo de Gibraltar, donde las persecuciones de narcolanchas pueden acabar con los traficantes arrojando parte de la mercancía al mar para evitar su incautación. En esas zonas, las incautaciones procedentes de este tipo de situaciones pueden alcanzar varios cientos de kilos al año.


Lo curioso es que han encontrado paquetes con cocaina en varios lugares de la costa y justo el de kastefa es de hachis