En primera línea de mar, donde el Mediterráneo marca el ritmo del día, hay establecimientos que han conseguido convertirse en mucho más que un lugar donde comer. Es el caso de Ancla, un chiringuito que este 2026 celebra diez años de trayectoria ofreciendo una propuesta basada en el producto, la cocina mediterránea y una experiencia pensada para disfrutar sin prisas.
Ubicado en la calle de l’Avet s/n, el establecimiento se ha consolidado como uno de los referentes gastronómicos de la playa de Castelldefels gracias a una oferta que va mucho más allá de la temporada de verano.
El primer chiringuito que prepara arroces al momento frente al mar
Si hay un plato que identifica a Ancla, ese es el arroz. El establecimiento fue el primer chiringuito en elaborar arroces al momento frente al mar, una apuesta que hoy continúa siendo una de sus principales señas de identidad.
Entre sus especialidades destaca el conocido Arròs de Castelldefels, una receta que pone en valor la tradición gastronómica local y que se ha convertido en uno de los platos más representativos del municipio. Junto a él, la carta ofrece otras elaboraciones como el arroz marinera, el arroz Mar i Muntanya o la fideuá.
La filosofía de cocina es clara: preparar cada arroz en el momento, evitando elaboraciones anticipadas para mantener todo el sabor y la calidad del producto.
Un menú de mediodía para disfrutar de lunes a viernes
Ancla también apuesta por acercar su cocina al día a día con un menú de mediodía disponible de lunes a viernes, excepto festivos, por 27,50 euros por persona.
La propuesta comienza con varios primeros para compartir, entre los que se encuentran las bravas naturales con piparra, los mejillones al aroma del Garraf o una ensalada de tomates de temporada.
Como plato principal se puede escoger entre algunas de las especialidades de la casa, como el arroz marinera, el arroz Mar i Muntanya (sepia y butifarra), la fideuá, el salmón con salteado de verduras o la entraña Angus.
El menú incluye además agua, caña o copa de vino y café, convirtiéndose en una opción muy completa para quienes buscan comer frente al mar entre semana.
Una cena maridaje diferente cada mes
La experiencia gastronómica de Ancla va un paso más allá con sus cenas maridaje, que se celebran una vez al mes con plazas limitadas.
Cada edición propone un recorrido por varios pases cuidadosamente diseñados y acompañados por una selección de vinos que potencian cada elaboración. En la próxima cita, prevista para el 23 de julio, los asistentes podrán disfrutar de un menú de seis momentos con platos como ostra Gillardeau, tartar de gamba blanca, vieira braseada, tataki de vaca madurada, arroz meloso de gamba roja y sepia o una piña al ron con helado de coco como broche final.
Una propuesta pensada para quienes buscan descubrir nuevas combinaciones gastronómicas en un entorno privilegiado.
Cócteles de autor y cocina abierta durante todo el día
La oferta de Ancla no termina con las comidas. El chiringuito mantiene la cocina abierta durante todo el día, permitiendo disfrutar de su carta tanto a mediodía como por la tarde o la noche, sin depender de los horarios habituales de restauración.
A ello se suma una cuidada selección de cócteles de autor, ideales para alargar la sobremesa o contemplar la puesta de sol junto al mar en uno de los enclaves más privilegiados de la playa de Castelldefels.
Cuando cae el sol, llegan las noches de pizza
Al caer la tarde, Ancla cambia de registro sin perder su esencia mediterránea. Cada noche, el chiringuito enciende sus hornos para ofrecer pizzas recién elaboradas, una propuesta que se ha convertido en uno de los planes favoritos para quienes quieren cenar junto al mar en un ambiente relajado.
La posibilidad de disfrutar de una pizza con la playa como escenario amplía la oferta gastronómica del establecimiento más allá de los arroces y la cocina mediterránea. Una alternativa perfecta tanto para compartir con amigos o en familia como para terminar el día acompañándola de alguno de sus cócteles de autor, mientras el sol se esconde sobre la costa de Castelldefels.
Mucho más que gastronomía: yoga gratuito cada sábado
La filosofía de Ancla también mira al bienestar. Cada sábado a las 9.00 horas organiza sesiones gratuitas de yoga frente al mar, una actividad abierta para quienes desean comenzar el fin de semana disfrutando del entorno natural de la playa.
Otro de los aspectos que definen a Ancla es su apuesta por un modelo de turismo y restauración responsables. El establecimiento forma parte del programa Biosphere, un distintivo que reconoce a los negocios comprometidos con la sostenibilidad, el respeto por el entorno y las buenas prácticas ambientales.


Me encanta y me gustaria probarlo